Filosofía del Yoga Más Allá de las Asanas: Presencia y Coherencia
Filosofía del yoga más allá de las asanas es un concepto que nos invita a explorar un territorio mucho más rico: el de la presencia, la ética y la coherencia vital. Si alguna vez has sentido que el yoga es mucho más que una serie de posturas imposibles en Instagram, probablemente ya has empezado a rozar su esencia. En la sociedad actual, es muy común asociar la práctica del yoga exclusivamente con cuerpos flexibles y figuras complejas. Sin embargo, esta visión occidentalizada apenas rasga la superficie de lo que realmente significa esta disciplina milenaria. En realidad, la verdadera esencia y la filosofía del yoga nos invitan a transitar un camino profundo de autoconocimiento. Por consiguiente, limitar el yoga a las asanas (posturas) es como leer solo el prólogo de un libro fascinante y cerrar sus tapas. A lo largo de este artículo, exploraremos cómo integrar la filosofía del yoga más allá de las asanas en tu día a día, convirtiendo tu práctica en una herramienta transformadora. Además, si estás considerando una formación de yoga 200 horas, comprender esta base filosófica es el primer gran paso para ser un instructor íntegro. Te estarás preguntando cómo ser profesor de yoga sin caer en la superficialidad; la respuesta empieza aquí.
Los Ocho Pasos de Patanjali: El Mapa de la Filosofía del Yoga Más Allá de las Asanas
Para empezar, es fundamental remontarnos a los Yoga Sutras de Patanjali, el texto clásico que sistematizó la filosofía del yoga. Puedes consultar una excelente introducción en este artículo de Yoga Journal sobre los Yoga Sutras. En este documento, Patanjali describe un sendero de ocho pasos (Ashtanga Yoga) diseñado para alcanzar la liberación o Samadhi. Sorprendentemente para muchos, las asanas son solo uno de estos ocho escalones. Imagina por un momento que te formas como profesor y solo te enseñan el tercer paso: te faltaría el mapa completo. De hecho, la auténtica filosofía del yoga más allá de las asanas se despliega en los otros siete peldaños.
Los peldaños externos: Yamas, Niyamas, Asana y Pranayama
En primer lugar, los cuatro primeros pasos se consideran los peldaños “externos” o más tangibles del camino. Por un lado, los Yamas y Niyamas —que detallaremos en el siguiente apartado— constituyen el código ético y las disciplinas personales. A continuación, encontramos la práctica de Asana, que es precisamente lo que occidente ha magnificado. Sin embargo, el cuarto escalón, Pranayama (control de la energía vital a través de la respiración), ya nos introduce en un terreno mucho más sutil. De hecho, en una formación de yoga online bien estructurada, se dedica tanto tiempo a la respiración como a las posturas, pues se entiende que es el puente entre lo físico y lo mental. Además, estos cuatro pasos son la base sobre la que se sostiene cualquier certificación yoga reconocida internacionalmente como la que ofrece una escuela RYS 200.
El viaje interior: Pratyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi
Por otro lado, los cuatro últimos pasos nos adentran en el terreno de la mente y el espíritu. En concreto, Pratyahara significa la retirada de los sentidos hacia el interior; es decir, aprender a no reaccionar automáticamente a cada estímulo externo. A partir de ahí, Dharana es la capacidad de mantener la concentración en un solo punto. Posteriormente, Dhyana es el estado meditativo en el que esa concentración se vuelve fluida y sin esfuerzo. Finalmente, Samadhi es la absorción total, la unión con el objeto de meditación. En resumen, este viaje interior es lo que diferencia una práctica puramente gimnástica de una auténtica formación de yoga 200 horas con profundidad. Por lo tanto, si estás explorando qué se necesita para dar clases de yoga, ten claro que guiar a otros en estos estados internos requiere haberlos experimentado tú mismo. La filosofía del yoga más allá de las asanas es, en esencia, este viaje hacia adentro.
Además de las posturas, este camino incluye códigos éticos, disciplinas personales, control de la energía a través de la respiración y estados profundos de concentración y meditación. Por lo tanto, comprender este mapa es el primer paso para cualquier practicante o futuro profesor que desee vivir el yoga en toda su magnitud. Como resultado, la práctica física se convierte en una simple preparación para calmar la mente y sentarse en meditación. De hecho, cualquier formación de yoga online de calidad —especialmente aquellas avaladas por una escuela RYS 200 registrada— dedica un módulo extenso a desgranar este mapa y a explicar qué se necesita para dar clases de yoga desde una base sólida.
Yamas y Niyamas: La Ética Fuera de la Esterilla — Filosofía del Yoga Más Allá de las Asanas
Por otro lado, los dos primeros pasos de este óctuple sendero son los Yamas (restricciones sociales) y los Niyamas (observancias personales). En concreto, estos principios éticos son la base de la filosofía del yoga. Entre los Yamas encontramos Ahimsa (no violencia), que no solo se refiere a no hacer daño físico, sino a cultivar pensamientos y palabras amables hacia nosotros mismos y hacia los demás. ¿Te has parado a pensar cuántas veces eres tu juez más duro? Ahí entra Ahimsa.
Del mismo modo, los Niyamas nos invitan a cultivar disciplinas como Tapas (autodisciplina) o Svadhyaya (autoestudio). En consecuencia, cuando aplicamos estos conceptos, el yoga deja de ser algo que hacemos durante una hora al día para convertirse en la forma en que interactuamos con el mundo. En definitiva, practicar la honestidad (Satya) en nuestro trabajo o el desapego (Aparigraha) en nuestras relaciones es hacer yoga puro. Asimismo, en una formación yoga alliance se insiste mucho en que el profesor debe ser ejemplo vivo de estos preceptos, ya que una certificación yoga reconocida internacionalmente no solo valida tus horas de práctica, sino tu capacidad para encarnar estos valores. Aquí se manifiesta de nuevo la filosofía del yoga más allá de las asanas.
La Presencia como Verdadera Práctica Avanzada
A menudo, se considera que un practicante es “avanzado” si logra sostenerse sobre sus manos o cruzar las piernas en el loto completo. No obstante, desde la perspectiva de la filosofía del yoga, la verdadera práctica avanzada es la capacidad de mantener la presencia y la atención plena. Por ejemplo, estar completamente presente mientras lavas los platos o escuchas a un amigo requiere un nivel de concentración (Dharana) inmenso. Esa habilidad no se adquiere forzando el cuerpo, sino entrenando la mente.
En este sentido, la esterilla de yoga es simplemente un laboratorio. Allí, practicamos cómo mantener la calma frente a la incomodidad de una postura para luego trasladar esa misma presencia a los desafíos cotidianos. Por consiguiente, respirar conscientemente en medio del tráfico o antes de una reunión difícil demuestra que el yoga ha permeado tu mente y tu sistema nervioso. Además, este es uno de los pilares que diferencia a un practicante de un instructor certificado en una formación hatha vinyasa. Si estás investigando cómo ser profesor de yoga, ten claro que la presencia es tu mejor herramienta pedagógica.
Coherencia: Uniendo Cuerpo, Mente y Espíritu
Finalmente, la palabra “yoga” significa literalmente unión. Pero, ¿qué estamos uniendo? Básicamente, buscamos la coherencia absoluta entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos. Es decir, alinear nuestro cuerpo, mente y espíritu en una misma dirección. No se trata de ser perfectos, sino de ser honestos con nuestro propio camino.
De esta manera, no tiene sentido tener una práctica de asanas perfecta si luego actuamos desde el ego, la reactividad o el juicio constante. Por el contrario, la coherencia nos pide que la paz que encontramos al final de la clase en Savasana se traduzca en acciones compasivas en nuestra vida diaria. En resumen, el yoga nos moldea para ser seres humanos más conscientes, empáticos y alineados con nuestra verdad interior. Y precisamente ese es el perfil de profesor que busca cualquier escuela RYS 200 comprometida con la excelencia.
Conclusión: La Filosofía del Yoga Más Allá de las Asanas
En conclusión, la filosofía del yoga más allá de las asanas es un vasto océano de sabiduría que nos invita a mirar hacia adentro. Si bien las asanas son una herramienta maravillosa para mantener el cuerpo sano y la mente enfocada, son solo la puerta de entrada. Por lo tanto, al abrazar los Yamas, los Niyamas y el cultivo de la presencia constante, transformamos nuestra existencia en una meditación en movimiento, viviendo con profunda coherencia y autenticidad. Además, si estás evaluando una formación de yoga 200 horas, asegúrate de que el temario incluya esta base filosófica para una transformación real. Esa es la diferencia entre obtener un título y convertirte en un verdadero guía.
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